Virus del Nilo Occidental

¿Qué es el virus del Nilo Occidental (VNO)?
El virus del Nilo Occidental (VNO) es un flavivirus, perteneciente a la misma familia que los virus del dengue, la fiebre amarilla, el Zika o la encefalitis japonesa. Se transmite a través de mosquitos y circula principalmente entre aves silvestres, que actúan como principales huéspedes del virus. Como también puede infectar a las personas y a otros mamíferos a través de la picadura de mosquitos infectados, se considera un virus zoonótico. Aunque la mayoría de las infecciones humanas son asintomáticas, en un pequeño porcentaje de casos puede provocar una enfermedad neurológica grave.
Transmisión
La transmisión habitual del virus del Nilo Occidental se produce mediante la picadura de mosquitos infectados, especialmente del género Culex. Los mosquitos adquieren el virus al alimentarse de aves infectadas y pueden transmitirlo después a otras aves, que actúan como reservorios y permiten mantener el ciclo de transmisión.
La circulación del VNO no depende únicamente de la cantidad de mosquitos, sino también de factores como la abundancia de mosquitos infectados, la extensión de los cultivos de arroz y la inmunidad adquirida por las poblaciones de aves y humanos.
Las personas y los caballos pueden infectarse de forma accidental del virus del Nilo Occidental, pero se consideran huéspedes finales, ya que la cantidad de virus en sangre suele ser insuficiente para infectar a nuevos mosquitos. Por ello, no contribuyen de forma significativa a mantener el ciclo de transmisión.
El virus no se transmite habitualmente de persona a persona; los casos documentados son muy poco frecuentes y se han asociado principalmente a transfusiones de sangre y trasplantes de órganos, así como, excepcionalmente, a la transmisión de madre a hijo durante el embarazo, el parto o la lactancia.

El virus del Nilo Occidental se mantiene de forma activa en un reservorio natural compuesto por aves y mosquitos. De manera ocasional, la picadura de un mosquito portador rompe la dinámica habitual y transmite la infección a personas y caballos, considerados hospedadores finales o secundarios.
Epidemiología y distribución del VNO
Durante las últimas décadas, el virus del Nilo Occidental ha ampliado de forma progresiva su distribución geográfica. Aunque fue identificado por primera vez en Uganda en 1937 y durante gran parte del siglo XX circuló principalmente en África, Oriente Medio, Asia occidental y algunas regiones de Europa, su expansión cambió de escala tras su introducción en Estados Unidos en 1999. En pocos años, el virus se estableció en Norteamérica, donde hoy mantiene una circulación endémica entre aves y mosquitos.
En la actualidad, el virus está presente en África, Europa, Asia, América y Australia, y se considera una de las arbovirosis con mayor expansión mundial. En las regiones templadas, la transmisión es estacional y se concentra habitualmente entre la primavera y el otoño, coincidiendo con la mayor actividad de los mosquitos vectores. Las infecciones humanas son accidentales y no contribuyen a mantener el ciclo de transmisión.
En Europa, la circulación del virus ha aumentado desde comienzos del siglo XXI. El brote de 2018, con más de 2.100 casos humanos notificados en la Unión Europea y países vecinos, puso de manifiesto la creciente importancia del virus como problema de salud pública. Desde entonces, el ECDC documenta cada año la aparición de nuevos casos y la expansión de las zonas con transmisión local, favorecida por la presencia de aves migratorias, mosquitos y condiciones ambientales adecuadas.
Entre los principales vectores destacan los mosquitos del género Culex, especialmente Culex pipiens y Culex perexiguus, dos especies ampliamente distribuidas en la región mediterránea y especialmente eficaces en la transmisión del virus entre aves y, de forma ocasional, a las personas.
Síntomas del virus del Nilo Occidental
Aproximadamente el 80 % de las personas infectadas no desarrolla ningún síntoma. Cuando aparecen manifestaciones clínicas, lo más habitual es la fiebre del Nilo Occidental, una enfermedad generalmente leve que puede incluir fiebre, dolor de cabeza, cansancio intenso, náuseas o erupción cutánea.
En torno a 1 de cada 150 personas infectadas desarrolla una enfermedad neuroinvasiva, una complicación poco frecuente que puede manifestarse como meningitis, encefalitis o parálisis flácida aguda. El riesgo es mayor en las personas de edad avanzada y en quienes tienen el sistema inmunitario debilitado. Aunque la mayoría de las infecciones son leves o asintomáticas, estos casos graves pueden requerir hospitalización y, en ocasiones, dejar secuelas neurológicas o resultar mortales.
Diagnóstico y tratamiento
El diagnóstico se basa en la detección de anticuerpos o del material genético del virus en sangre o líquido cefalorraquídeo, junto con la evaluación clínica y epidemiológica del paciente. En Andalucía se han impulsado medidas en atención primaria para facilitar la identificación de casos, como el estudio de pacientes con meningitis o encefalitis de origen desconocido para detectar una posible infección por el virus del Nilo Occidental.
Actualmente no existe un tratamiento antiviral específico ni una vacuna autorizada para humanos. La atención médica consiste en aliviar los síntomas y proporcionar soporte hospitalario en los casos graves, especialmente cuando existe afectación neurológica. Sí existen vacunas eficaces para prevenir la enfermedad en caballos, utilizadas en veterinaria.
Prevención
Como no existe una vacuna autorizada para humanos, la prevención del virus del Nilo Occidental se basa en evitar las picaduras de mosquitos y en los programas de vigilancia epidemiológica y vectorial. El uso de repelentes, mosquiteras y ropa que cubra la mayor parte del cuerpo, junto con la eliminación de aguas estancadas donde los mosquitos pueden reproducirse, son las medidas más eficaces para reducir el riesgo de infección.
SEGUIR LEYENDO
CONTRAER
- El 12º simposio doctoral de ISGlobal aborda los retos del cambio climático y las enfermedades emergentes(ISGlobal, 2026)
- Ciencia, cooperación e impacto en tiempos de incertidumbre(ISGlobal, 2026)
- Fiebre del Nilo Occidental(Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, 2026)
- Síntomas del virus del Nilo Occidental(CDC, 2026)
- En lugar de esperar a que surjan nuevos virus, deberíamos estar buscándolos(ISGlobal, 2021)
MATERIAL MULTIMEDIA
