Ivermectina

¿Qué es la ivermectina?
La ivermectina es un medicamento antiparasitario de amplio espectro, es decir, un fármaco capaz de controlar diversos tipos de parásitos. Pertenece al grupo de las avermectinas, y se utiliza desde la década de 1980 para el tratamiento y control de diversas enfermedades parasitarias que afectan tanto a las personas como a los animales.
Está incluida en la Lista Modelo de Medicamentos Esenciales de la Organización Mundial de la Salud (OMS) debido a su eficacia, seguridad y relevancia para el tratamiento de determinadas enfermedades tropicales desatendidas.
Usos de la ivermectina en salud global
La ivermectina está indicada para el tratamiento de diversas infecciones parasitarias, entre ellas la oncocercosis o «ceguera de los ríos», la filariasis linfática, la estrongiloidiasis (una helmintiasis transmitida por el suelo) y la sarna, especialmente cuando los tratamientos tópicos no son suficientes o en programas de control poblacional.
Desde la perspectiva de salud global, la ivermectina ha tenido un impacto especialmente relevante en los programas internacionales de control de enfermedades tropicales desatendidas, donde su distribución masiva ha contribuido a disminuir la transmisión y las complicaciones de enfermedades como la oncocercosis. En los últimos años también se ha investigado su posible utilidad como herramienta complementaria para reducir la transmisión de la malaria mediante el control de los mosquitos vectores, aunque estas aplicaciones continúan bajo investigación y evaluación.
La ivermectina en la pandemia de COVID-19
Durante la pandemia de COVID-19, la ivermectina fue un fármaco de gran interés científico y mediático como posible tratamiento antiviral. Sin embargo, tras evaluar la evidencia disponible, la Organización Mundial de la Salud concluyó que no existían pruebas suficientes que demostraran un beneficio clínico para el tratamiento de la COVID-19, y recomendó que el uso de la ivermectina con esta finalidad se limitara a ensayos clínicos.
Mecanismo de acción de la ivermectina
La ivermectina actúa principalmente uniéndose a los canales de cloro activados por glutamato presentes en las células nerviosas y musculares de muchos parásitos. Estos canales, ausentes en los mamíferos, desempeñan un papel esencial en la neurotransmisión y en la función neuromuscular. La unión de la ivermectina aumenta la permeabilidad de la membrana celular a los iones cloruro, es decir, permite que el canal de cloro deje pasar más iones. Esto provoca una hiperpolarización de la célula e impide la transmisión normal de los impulsos nerviosos. Como consecuencia, el parásito sufre una parálisis que dificulta su movilidad, alimentación y supervivencia.
La elevada selectividad de la ivermectina se debe a que en las células nerviosas y musculares de los mamíferos no existen canales de cloro activados por glutamato. Además, en condiciones normales el fármaco apenas atraviesa la barrera hematoencefálica, lo que limita su acceso al sistema nervioso central y contribuye a su perfil de seguridad cuando se administra a las dosis terapéuticas recomendadas.

Mecanismo de acción de la ivermectina. En la sinapsis entre una interneurona del parásito (que conecta neuronas sensoriales con neuronas motoras) y una motoneurona, la parte izquierda muestra el flujo normal de aniones cloruro activado por el glutamato. A la derecha, la ivermectina se une al canal de cloro, manteniéndolo abierto de forma sostenida; esto incrementa drásticamente el flujo de cloruro e hiperpolariza la membrana de la motoneurona, haciendo su potencial más negativo y bloqueando así la transmisión de impulsos, lo que provoca la parálisis del parásito.
¿Cuándo no está recomendada la ivermectina?
Aunque la ivermectina presenta un perfil de seguridad favorable cuando se utiliza conforme a las indicaciones autorizadas y bajo supervisión sanitaria, puede producir efectos adversos como náuseas, mareo, diarrea o erupciones cutáneas.
En determinadas situaciones clínicas, como el embarazo o en niños con un peso inferior a 15 kg, la seguridad de su uso no está demostrada. La administración de la ivermectina debe realizarse de acuerdo con las indicaciones clínicas y las recomendaciones de las autoridades sanitarias.
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CONTRAER
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