Enfermedades tropicales desatendidas

Las enfermedades tropicales desatendidas (ETD) son un grupo diverso de enfermedades infecciosas que suponen un gran reto para la salud pública a nivel mundial. Pueden estar causadas por una gran variedad de patógenos, entre ellos virus, bacterias, parásitos y hongos, así como por la acción de toxinas.
Estas enfermedades están estrechamente relacionadas con condiciones de pobreza y desigualdad en el acceso a los servicios sanitarios, y afectan de manera desproporcionada a las poblaciones más vulnerables. Generan una elevada carga de enfermedad y mortalidad, especialmente en países de ingresos bajos y medianos, donde el acceso a agua potable, saneamiento adecuado y atención sanitaria de calidad es limitado o inexistente. Dentro de las ETD se encuentran enfermedades como el dengue, la enfermedad de Chagas, el noma, la leishmaniasis y la lepra, entre otras.
Epidemiología de las ETD
Desde el punto de vista epidemiológico, las ETD presentan una gran complejidad. Pueden estar estrechamente vinculadas a factores ambientales, transmitirse a través de vectores como mosquitos o moscas, contar con reservorios animales y/o depender de ciclos biológicos complejos. Esto dificulta su vigilancia y control, especialmente en contextos con sistemas de salud frágiles.
Se estima que más de 1.000 millones de personas viven actualmente con una o varias ETD, y que alrededor de 1.500 millones necesitan intervenciones preventivas o curativas. Además de una carga sanitaria considerable, estas cifras también representan un profundo impacto social y económico, ya que muchas de estas enfermedades provocan discapacidad crónica, estigmatización o deterioro de la calidad de vida.
Son más prevalentes en zonas rurales, regiones de difícil acceso y contextos de conflicto, donde el acceso al agua potable, al saneamiento básico y a servicios de salud de calidad es limitado. El cambio climático añade una presión adicional, al modificar la distribución de vectores y agravar las condiciones ambientales que favorecen la transmisión de muchas de estas enfermedades.
¿Por qué están “desatendidas”?
A pesar de su enorme impacto, estas enfermedades han recibido históricamente poca atención en los programas de salud mundial y escasos recursos por parte de las grandes agencias de financiación. Esta falta de prioridad contribuye a perpetuar un círculo vicioso de pobreza y enfermedad: las ETD afectan a comunidades ya marginadas, limitan el acceso a la educación y al empleo y refuerzan procesos de exclusión social y estigmatización.
¿Cómo podemos hacer frente a las enfermedades tropicales desatendidas?
Para hacer frente a este problema, la OMS propone un enfoque integral basado en cinco intervenciones estratégicas: la gestión innovadora e intensificada de la enfermedad, la quimioprofilaxis (medicamentos de prevención), el control de vectores, la salud pública veterinaria y la mejora de los servicios de agua potable, saneamiento e higiene. La evidencia demuestra que el mayor impacto se logra cuando estas intervenciones se combinan y se aplican de manera coordinada, en lugar de abordarlas de forma aislada.
De cara a 2030, algunas de las claves para avanzar hacia la eliminación de las ETD son comprender cómo el cambio climático está alterando su epidemiología, cerrar las brechas en investigación y desarrollo, fortalecer las cadenas de suministro de medicamentos y mejorar los sistemas de datos para poder garantizar el seguimiento de los progresos.
¿Cuáles son las enfermedades tropicales desatendidas?
Lista oficial de enfermedades tropicales desatendidas según la OMS (enero 2025):

- Dengue: Infección viral transmitida por mosquitos Aedes que cursa con fiebre y síntomas sistémicos de intensidad variable. Aproximadamente la mitad de la población mundial está actualmente en riesgo de contraer dengue, y se estima que se producen entre 100 y 400 millones de infecciones cada año.
- Chikungunya: Enfermedad viral transmitida por mosquitos Aedes caracterizada por fiebre aguda y dolor articular que puede persistir en el tiempo. Entre enero y septiembre de 2025 se reportaron más de 445.000 casos, aunque la carga real podría ser mayor debido a la vigilancia limitada en varias regiones, especialmente en África.
- Enfermedad de Chagas: Infección parasitaria causada por Trypanosoma cruzi que puede evolucionar hacia afectación cardíaca o digestiva crónica. Se estima que más de 7 millones de personas en todo el mundo, principalmente en las Américas.
- Enfermedad del sueño (tripanosomiasis africana humana): Enfermedad parasitaria transmitida por la mosca tse-tsé que afecta al sistema nervioso central en fases avanzadas. Su incidencia alcanzó un mínimo histórico de menos de 2000 casos en 2017 y menos de 1000 casos en 2018, permaneciendo por debajo de ese umbral a partir de 2022.
- Leishmaniasis: Conjunto de enfermedades parasitarias transmitidas por flebótomos, insectos pequeños similares a los mosquitos. Pueden presentarse en formas cutáneas (llagas), mucosas o viscerales (órganos internos). En 2022, se reportaron unos 13.000 casos viscerales y más de 200.000 casos cutáneos.
- Oncocercosis: Infección parasitaria transmitida por moscas negras que afecta principalmente a la piel y los ojos. Continúa siendo endémica en algunas zonas de África subsahariana.
- Filariasis linfática: Enfermedad parasitaria transmitida por mosquitos que altera el sistema linfático y puede causar linfedema crónico, una hinchazón por acumulación de líquido linfático. En 2018 había 51 millones de personas con filariasis linfática.
- Esquistosomiasis: Infección parasitaria adquirida por contacto con agua dulce infestada que afecta órganos internos y tejidos. La mortalidad estimada en 2021 fue de 14.000 muertes.
- Helmintiasis transmitidas por el suelo: Grupo de infecciones por gusanos intestinales asociadas a suelos contaminados y a condiciones sanitarias deficientes. Son una de las parasitosis más comunes en el mundo, y según datos de 2022, se estima que afecta a 1500 millones de personas, el 24 % de la población mundial.
- Teniasis / cisticercosis: Infecciones causadas por cestodos transmitidos por alimentos contaminados que pueden afectar el sistema nervioso central. Taenia solium es la causa del 30% de los casos de epilepsia en muchas zonas endémicas.
- Trematodiasis de transmisión alimentaria: Infecciones parasitarias adquiridas por el consumo de alimentos crudos o insuficientemente cocinados, especialmente pescado o plantas acuáticas. Según estimaciones de 2015, la trematodiasis de transmisión alimentaria es la causa de más de 7000 muertes al año.
- Equinococosis: Enfermedad parasitaria zoonótica (transmitida por animales) caracterizada por la formación de quistes en órganos como el hígado o los pulmones. Se reportaron unos 2800 casos en 2022.
- Dracunculosis: Infección parasitaria transmitida por agua potable contaminada. Los casos han disminuido un 99% entre 2010 (casi 2000 casos) y 2021 (15 casos).
- Lepra: Enfermedad bacteriana crónica que compromete la piel y los nervios periféricos. En 2020, se reportaron más de 120.000 casos.
- Úlcera de Buruli: Infección bacteriana que produce lesiones cutáneas progresivas. En 2022, se reportaron aproximadamente 2100 casos.
- Pian: Infección bacteriana que afecta principalmente a la piel y los huesos en la infancia. No hay cifras globales regulares de incidencia en informes globales recientes, pero sigue siendo objetivo de erradicación para 2030.
- Noma: Enfermedad infecciosa asociada a desnutrición y pobreza extrema que afecta tejidos orales y faciales, principalmente en niños. Hay muy pocos datos cuantitativos globales disponibles.
- Tracoma: Infección ocular bacteriana recurrente que puede provocar daño visual progresivo. Se notificaron más de 129.000 casos que requirieron tratamiento individualizado en 2022.
- Micetoma: Infección crónica causada por hongos o bacterias que afecta piel, tejido subcutáneo y hueso. Se desconoce su carga mundial, pero es una enfermedad endémica en África, América Latina, Asia y Europa.
- Cromoblastomicosis y otras micosis profundas: Infecciones fúngicas crónicas de la piel y tejidos profundos asociadas a traumatismos cutáneos y exposición ambiental. En 2022, se reportaron unos 100 casos de cromoblastomicosis.
- Sarna y otras ectoparasitosis: Infestaciones cutáneas causadas por parásitos externos que se transmiten por contacto cercano. Según estimaciones de 2023, la cifra acumulada de afectados es de 400 millones cada año.
- Rabia: Enfermedad viral transmitida principalmente por mordeduras de animales infectados que afecta al sistema nervioso. Se confirmaron 795 casos de rabia en 2022.
- Envenenamiento por mordedura de serpiente: Condición causada por la inoculación de veneno de serpientes que requiere acceso a antivenenos. Se estiman entre 81.000 y 138.000 muertes anuales.
SEGUIR LEYENDO
CONTRAER
- Noma, la enfermedad olvidada que permanece invisible(ISGlobal, 2025)
- Una nueva pastilla muestra potencial para controlar y eliminar los gusanos intestinales(ISGlobal, 2025)
- Biomarcadores lipídicos podrían mejorar la gestión de la enfermedad de Chagas(ISGlobal, 2024)
- Un nuevo estudio acelera el progreso hacia el final de la enfermedad de pian(ISGlobal, 2022)
- Nuevos resultados apuntan a la necesidad de modificar la actual estrategia para la erradicación del pian(ISGlobal, 2018)
- Un enfoque integrado para las enfermedades tropicales desatendidas de la piel puede convertirse en el punto de inflexión para su control global(ISGlobal, 2017)
- Avances en la lucha contra las enfermedades tropicales desatendidas(ISGlobal, 2017)
- Hacen falta alianzas público-privadas para abordar las enfermedades tropicales desatendidas(ISGlobal, 2016)
MATERIAL MULTIMEDIA
